Una buena noticia nos entrega la crisis económica, hace ya algunos meses: Una importante baja en la tasa de accidentes de tráfico, y un descenso en la tasa de multas por exceso de velocidad.
En estos dos aspectos existe claramente una relación causa-efecto, es decir, si bajamos la velocidad en las carreteras, la tasa de accidentabilidad instantáneamente se reduce, ya que es sabido que las principales causas de accidentes en las carreteras de España y del mundo, son el consumo de alcohol y el exceso de velocidad (respectivamente, aunque en países musulmanes es al revés... vale la aclaración).
Resulta interesante plantearse la “actitud” de ese conductor habitualmente temerario, y que ahora se lo piensa antes de pisar a fondo el acelerador... es como si la crisis económica fuera un motivo suficiente para incrementar el resguardo de la integridad.
Sea cual sea la razón, el lado oculto de la crisis, esconde interesantes comportamientos que condicionan el hábito de las personas y que abren nuevas oportunidades de negocio.
Un caso, que por llamarlo de alguna manera, “emblemático” y lógico de pensar, es el “frenazo” que ha sufrido la capacidad de pago de las PyMes. Citando textualmente al diario El País:
“El empeoramiento de la situación económica -caída del consumo, falta de liquidez, aumento del desempleo...- derivó en 2008 en un repunte en el impago de efectos de comercio como no se había visto en muchos años. El volumen de morosidad aumentó el año pasado un 84%, hasta los 21.130 millones de euros.
Los efectos de comercio son las promesas que se hacen las empresas entre sí por escrito (a través de pagarés, letras de cambio y efectos aceptados) de pagar cierta suma de dinero en un plazo, normalmente entre 60 y 90 días. El proveedor acude con ese papel a su entidad financiera para que le adelante el dinero; el problema viene cuando vence el plazo y el deudor no ha abonado lo comprometido: el banco lo descuenta inmediatamente e incluso aplica una penalización. Este sistema de financiación está especialmente extendido entre las PyMes, con más dificultades para acceder a las grandes líneas de crédito.”
Pero ¿qué tiene que ver todo esto con los accidentes de tráfico, la velocidad, las multas, etc?...
Permítanme el lujo de pensar con las manos en el teclado...
Cada mañana, cuando un Director PyME se encuentra gestionando financieramente su organización (de 8:30 a 12:30), sigue el principio causa-efecto de coger su empresa (coche) e interactuar con el Flujo Financiero (carretera), evitando una posible multa (falta de liquidez)... y ¿qué genera todo esto? una disminución paulatina de la velocidad... pero recordemos que NO está permitido circular a menos de 50 km/h.

