VARIAS asociaciones de pequeños EMPRESARIOS protagonizaron una concentración de protesta ante el Congreso, perturbando la paz de los señores diputados.

Esto de protestar ante el Congreso con tonterías es de muy poco sentido institucional; pues ya se sabe que los señores diputados tienen otros asuntos mucho más importantes entre manos, como legalizar el aborto a mansalva, medida de choque contra el paro cuyos efectos empezaremos a disfrutar de aquí a veinte años.
Pero los autónomos y los pequeños empresarios son unos impacientes y exigen a los señores diputados que adopten medidas que detengan el descalabro de su sector, que en el año pasado contempló el cierre de ciento cincuenta mil negocios. ¡Qué poco sentido institucional tienen estos EMPRESARIOS protestones!

Deberían aprender de los sindicatos, calladitos. Claro que, por cada negocio que los autónomos y pequeños empresarios tuvieron que cerrar durante el pasado año, los sindicatos cuentan casi con dos liberados: más de 200.000 € suman los dos sindicatos mayoritarios, cifra que favorece una barbaridad el sentido institucional.

También, sin duda, lo favorece la cuantía de las subvenciones que perciben de las administraciones, 8.500.000 € recibía CC.OO del Ministerio de Trabajo el pasado año; y 7.500.000 € la UGT, según cifras publicadas por el BOE, a las que habría que sumar las subvenciones procedentes de otros ministerios, comunidades autónomas y municipios, (2.500.000 € a cada uno les soltó, por ejemplo, la Junta de Andalucía). Si a ello sumamos las numerosísimas sedes patrimonio del Estado que los sindicatos ocupan sin pagar alquiler alguno tal vez podamos hacernos una idea de lo que nos cuesta el SENTIDO INSTITUCIONAL de los sindicatos. ¡A ver si aprenden esos Empresarios y autónomos protestones a tener el sentido institucional de los Gurús de las pancartas!.

Jose Antonio Criado Pedrajas